Language:

Don’t Cry Son/ No Llores Hijo

Dennis Muentes

For the second summer in a row, Jane Doe Inc. has had the opportunity to partner with the Forest Foundation to support a full-time Forest Foundation Fellow. This year, we had the pleasure of hosting Dennis Muentes who has worked in-depth on Jane Doe Inc.'s men's engagement work and has strengthened his surveying, interviewing, and non-profit management skills. In preparation for his exit, we asked Dennis to write a reflection about his experience working at Jane Doe Inc. and he exceeded our expectations by authoring this bilingual reflection.

- Jane Doe Inc.

Don’t cry son, you have to be strong because you are a man No llores, eres un hombre y tienes que ser macho mijo
Unfortunately, these are the words that many Latino youths are plagued with by their fathers as a correct form of behavior. Showing any emotion or crying is strictly forbidden, and it is interpreted as a sign of one’s character being weak, cowardly, delicate, and being anything but a man. Macho culture, which can be described as hyper masculinity, dominance, and violence, can be deadly, especially for women. As a result, it is important not only for all men in society, but also for boys growing up and the generation of Latino men to come to rethink machismo to promote respect for all women and end gender-based violence. Among Latinos, machismo is more than an attitude; it is a code of conduct that has been passed down from father to son for many generations. Machismo was once thought to be protective of the family structure by a father, a male figure who has to have all of the power, but in reality, it is a toxic aspect that in the end causes harm and hurts the ones we love.

But how do you change a system that has been deeply engrained in society for decades and decades now?

How do you change a system that is not only found in one culture, but is found in multiple cultures across the world?

Dennis, stop being such a little girl

Dennis, real men don’t cry

Dennis, man up

Dennis, grow a pair

Dennis, why are you so soft?

Dennis, no girl is ever going to like you because you’re not a man

Confusion was the only thing I felt when other guys would tell me these type of comments.

Why was treating women with respect yielding such responses from my male peers?

Why was treating women with respect associated with not being “manly” or macho enough?

Unfortunately, these are the attitudes that causes violence against women among cultures. This is no different in the machismo culture found in Latin America. According to statistics, my Latino father should have been the male dominant figure of my household. My Latino father should have taught me not to cry because it is a sign of weakness. My Latino father should have taught me to never let women speak out of line. Instead, my father went against that.

No te preocupes mijo, todo está bien, llores porque somos seres humanos y tenemos sentimientos

Don’t worry son, it is okay, cry because we are human beings and we all have emotions

Fortunately for me, this attitude of toxic machismo was never present while my father raised me. My father always encouraged me to express my emotions in any way, shape, or form possible, machismo culture discouraged it. Never have I been told that crying was a sign of weakness, but machismo culture has told me that it was. Instead, my father taught me that crying was a sign of being a healthy human being with a bunch of emotions to express. My father taught me it was okay to love, okay to cry, okay to care, and okay to show respect. Because of my father, I will be able to speak with other men about the importance of eliminating toxic machismo. I will be able to hold others accountable for the things they say or attitudes they portray, which may go on to hurt the women they love. Because of my father, I will love my son the way my father loved me and be able to tell my son that it is okay to love, cry, care, and show respect to everyone.

Gracias papá. Te quiero con todo mi corazón.

Thank you dad. I love you with all of my heart.

Throughout my internship at Jane Doe Inc., I have come to learn the importance and have become more appreciative of the men’s engagement work that is being done not only in the city of Boston, but also around the state of Massachusetts and across other states. Engaging men to become role models and exemplary fathers to their kids and also engaging boys to shape how they view and use their masculinity is work that needs to continue to happen whether if it is through public outreach, awareness, or workshops in local communities, schools, etc. It is because of my father that I feel confident in my abilities to speak with other men to address toxic masculinity. As a result, I urge other men to say the words, “From this day forward, I promise to be part of the solution in ending violence against women and all gender-based violence.”

Start the conversation, and help involve others to be a part of the solution as well.

Desafortunadamente, estas son las palabras que muchos jóvenes latinos están plagados por sus padres como una forma correcta de comportamiento. Mostrar cualquier emoción o llanto está estrictamente prohibido, y se interpreta como una señal de que su carácter es débil, cobarde, delicado, y ser cualquier cosa menos un hombre. La cultura machista, que puede ser descrita como hiper masculinidad, dominancia y violencia, puede ser mortal, especialmente para las mujeres. Como resultado, es importante no sólo para todos los hombres en la sociedad, sino también para los niños que crecen y la generación de los hombres latinos a venir a repensar el machismo para promover el respeto de todas las mujeres y acabar con la violencia de género. Entre los latinos, el machismo es más que una actitud; es un código de conducta que ha sido transmitido de padre a hijo durante muchas generaciones. El machismo se pensó una vez que era protector de la estructura de la familia por un padre, una figura masculina que tiene que tener todo el poder, pero en realidad, es un aspecto tóxico que al final causa daño y hiere a los que amamos.

Pero, ¿cómo se cambia una sistema que ha estado profundamente arraigado en la sociedad desde hace décadas y décadas?

¿Cómo se cambia una sistema que no sólo se encuentra en una cultura, sino que se encuentra en múltiples culturas en todo el mundo?

Dennis, deja de ser una niña

Dennis, los hombres verdaderos no lloran

Dennis, seas macho

Dennis, crezca un par

Dennis, ¿por qué eres tan blando y delicado?

Dennis, ninguna chica te va a gustar porque no eres un hombre

La confusión era lo único que sentía cuando otros chicos me decían estos tipos de comentarios.

¿Porqué tratar a las mujeres con respecto sale tales respuestas de mis compañeros masculinos?

¿Porqué al tratar a las mujeres con respeto es asociado a no ser "hombre" o “macho?”

Desafortunadamente, estas son las actitudes que causan la violencia contra las mujeres entre las culturas. Esto no es diferente en la cultura machista encontrada en Latinoamérica. Según las estadísticas, mi padre Latino debería haber sido la figura dominante masculina de mi hogar. Mi padre Latino debería haberme enseñado a no llorar porque es un signo de debilidad. Mi padre Latino debería haberme enseñado a no dejar que las mujeres hablen fuera de línea. En vez de eso, mi padre fue contra eso.

No te preocupes mijo, todo está bien, llores porque somos seres humanos y tenemos sentimientos

Afortunadamente para mí, esta actitud de machismo tóxico nunca estuvo presente mientras mi padre me crió. Mi padre siempre me animó a expresar mis emociones de cualquier forma, forma, o forma posible. La cultura machista lo desanimó. Nunca me han dicho que el llanto era un signo de debilidad, pero la cultura machista me ha dicho que lo era. En cambio, mi padre me enseñó que el llanto era una señal de ser un ser humano sano con un montón de emociones que expresar. Mi padre me enseñó que estaba bien amar, bien para llorar, bien para cuidar, y bien para mostrar respeto. Debido a mi padre, voy a ser capaz de hablar con otros hombres sobre la importancia de la eliminación del machismo tóxico. Seré capaz de responsabilizar a los demás por las cosas que dicen o las actitudes que retratan, que pueden ir a herir a las mujeres que aman. Debido a mi padre, amaré a mi hijo de la manera que mi padre me amó y ser capaz de decirle a mi hijo que está bien amar, llorar, cuidar, y mostrar respeto a todos.

Gracias papá. Te quiero con todo mi corazón.

A lo largo de mi verano con Jane Doe Inc., he llegado a aprender la importancia y más aprecio del trabajo de participación de los hombres que se está haciendo no sólo en la ciudad de Boston, sino también en todo el estado de Massachusetts y en otros estados. Involucrar a los hombres a convertirse en modelos de conducta y padres ejemplares a sus hijos y también involucrar a los niños para dar forma a la manera en que ven y utilizan su masculinidad es el trabajo que necesita para seguir pasando si es a través de la divulgación pública, la conciencia, o talleres en las comunidades locales, escuelas, etc. Es por mi padre que me siento confiado en mis habilidades para hablar con otros hombres para abordar la masculinidad tóxica. Como resultado, insisto a otros hombres a que digan las palabras: "desde hoy en adelante, prometo ser parte de la solución para poner fin a la violencia contra las mujeres y toda la violencia de género".

Iniciar la conversación y ayudar a involucrar a otros a ser parte de la solución tiene que comenzar hoy.